El Bosque

parallax-banner-2

Los bosques de alcornoques funcionan como verdaderos pozos de carbón.


A demás de su capacidad de producción de oxígeno, característica común a todas las especies vegetales, el quercus suber tiene una estructura celular única y muy especial, que le permite fijar el CO2, principal responsable del calentamiento global.
El alcornoque es la única especie a la que se le puede retirar la corteza cada 9 años. Este retiro es necesario para la explotación del material.
Un alcornoque escorchado absorberá 3 a 5 veces más carbón que un alcornoque intacto, pues el proceso de crecimiento del corcho aumenta la fotosíntesis.

Así, cada vez que un consumidor de vino elige una botella encorchada con un tapón de corcho, contribuye directamente a preservar el medio ambiente.

LA ELECCIÓN DEL MATERIAL

Es un ciclo natural.

E xtracción del corcho: es uno de los procesos de explotación más respetuosos del medio ambiente.
En contra de las ideas preconcebidas, no se derriba ningún arbol para la extracción del corcho.

La explotación de los bosques de alcornoques contribuye a:

  • mantener “el pulmon del Mediterráneo”.
  • preservar uno de los entornos naturales utilizados por el hombre, que contiene la mayor biodiversidad y una reserva de valor incalculable de especies animales en peligro de extinción.
  • luchar eficazmente contra la desertificación, el empobrecimiento de las poblaciones locales y la pérdida irrecuperable de conocimiento ancestral.
PRODUCCIÓN LIMPIA
P roducir de manera ecológica y limpia es valorizar todos los elementos de la materia prima natural y renovable, usando una alternativa a los combustibles fósiles que se agotan.

El grupo BOURRASSE basa su política energética en el eje del desarrollo sostenible. El vapor se utiliza en todas las etapas de fabricación. Está producido por dos generadores cuya energía es el polvo de corcho resultante de la fabricación de los tapones.

La biomassa de corcho sustituye a las energías fósiles como el gas y el petróleo

Todos los efluentes generados por la producción (las aguas de ebullición, las aguas de lavado) son tratadas en el lugar en una estación dedicada a ello certificada por el Ministerio del Medio Ambiente portugués y sometida a controles regulares. La eficacidad de esta estación permite reinyectar en la naturaleza agua limpia.